Tasa Google.

Francia y Estados Unidos miden sus fuerzas. La llamada tasa Google continúa en el núcleo de las conversaciones entre ambos países, en las que no faltan reproches y amenazas. Las dos administraciones se han concedido 15 días para que se alcance un acuerdo internacional para la tributación de los gigantes tecnológicos, tal y como ha anunciado el ministro de Economía galo, Bruno Le Maire.

Se han concedido dos semanas para ese compromiso, que se lograría en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tal y como ha indicado este martes el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire. “Nos hemos dado exactamente 15 días” para resolver el tema en la OCDE, ha afirmado el titular de Finanzas, quien mantuvo la víspera una “larga” conversación telefónica con Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de EEUU. “Nos dimos precisamente 15 días hasta la próxima cita, que está prevista para las negociaciones que se celebren en paralelo al encuentro en Davos [Suiza] a finales de enero”, ha avanzado Le Maire.

La tasa aplicada por Francia sirve de inspiración para la que se pondría en marcha en España por parte del PSOE y Unidas podemos; el avance de programa dado a conocer por ambos partidos recogía, efectivamente, “el Impuesto sobre determinados servicios digitales con el fin de gravar aquellas operaciones de la Economía digital que actualmente no tributan”.

Francia carga con un 3% los ingresos digitales que se hayan generado dentro de sus fronteras, un impuesto que sólo afecta a las empresas que facturan más de 25 millones de euros en ese país y 750 millones en todo el mundo. Por tanto, afrontarían este impuesto compañías norteamericanas como Google, Apple, Facebook y Amazon (la tasa se ha bautizado internacionalmente como GAFA).

La Administración de Donald Trump reaccionó a la medida francesa, como en tantos otros casos, mediante el anuncio de aranceles. EEUU ha afirmado que impondría cargas de hasta el 100% en numerosos productos franceses, algunos tan relevantes para las exportaciones galas como el vino y el queso. Un informe del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) había corroborado que la tasa francesa era perjudicial a las empresas estadounidenses.

Si los americanos deciden seguir adelante e imponer sanciones contra la tasa digital… en ese caso tomaremos represalias”, anunció el pasado lunes Le Maire en France Inter radio: “Si hubiera sanciones, y es posible que las haya, nos pondremos en contacto de inmediato con la Organización Mundial de Comercio [OMC]”.

Trump defiende los intereses de estas compañías y además ha atraído a EEUU el pago de sus impuestos con una reforma fiscal, la de 2017, que invitaba a la repatriación de los beneficios obtenidos en el marco internacional, muchas veces derivados a paraísos fiscales o naciones con tributaciones especialmente laxas.

A LA ESPERA DE LA OCDE

Le Maire ha pedido a Washington que, durante el “período de discusiones”, no sancione a París. Ambos países esperan que la OCDE encuentre una fórmula para crear un impuesto global para las actividades digitales, si bien países como Francia ya lo han puesto en marcha de manera unilateral.

El impuesto que surja de la OCDE reemplazaría el francés -o el español-, pues actualmente ésta es la vía internacional de consenso después de que la Unión Europea (UE) diera por imposible llegar a un acuerdo al respecto. Francia insiste en que, más allá de su choque con los norteamericanos, “éste es un tema general entre EEUU y Europa”. De hecho,Le Maire también se ha reunido en París con el comisario de Comercio de la UE, Phil Hogan, quien ha dejado claro que el bloque continental “se mantendrá junto a Francia” en la disputa comercial. Además, Hogan viajará la próxima semana a Washington, donde se encontrará con Robert Lighthizer, responsable de Comercio de EEUU.

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