Corte prohibe a Trump bloquear usuarios en @realDonaldTrump

Trump, el presidente de los EE.UU., es un usuario incendiario en la red social Twitter. Y no delimita su uso como ciudadano privado con el uso y funciones de su cargo presidencial. Como tal ha llevado la política como nadie a la red social del pajarito azul. 

Hace un año aproximadamente un grupo de usuarios, seguidores de la cuenta @realDonaldTrump, lo demandaron pues el presidente los bloqueo. Una jueza del estado de Nueva York, Naomi Reice Buchwald, dictaminó que el presidente de EE.UU. Donald Trump está violando la Constitución cuando bloquea usuarios en Twitter.

Una victoria para los defensores de la Primera Enmienda que presentaron la demanda el año pasado en las cortes.

La Corte de Apelaciones del segundo circuito de Manhattan dijo que la primera enmienda de la Constitución le prohíbe a Trump utilizar la función del “bloqueo” en la red social para limitar el acceso a su cuenta, que debe permanecer abierta a todo público. Ahora en sus 29 paginas el dictamen de la Corte de Apelaciones   escribe…“La primera enmienda no permite a un funcionario público que utiliza una cuenta de redes sociales para propósitos de Gobierno excluir a personas de un diálogo en internet porque han expresado posiciones que le desagradan al funcionario”, escribió en su fallo el juez Barrington Parker, de la Corte de Apelaciones. 

En su fallo de 2018 la corte de Nueva York planteaba que… “ningún funcionario del gobierno —incluido el presidente— está por encima de la ley, y se supone que todos los funcionarios del gobierno siguen la ley como ha sido declarada”.

La decisión del martes pasado ratifica un fallo de mayo del 2018 emitido por la jueza distrital Naomi Reice Buchwald en Manhattan, cuando detallaba que…

“Sostenemos que las porciones de la cuenta @realDonaldTrump —el ‘espacio interactivo’ donde los usuarios de Twitter pueden interactuar directamente con el contenido de los tuits del presidente— se analizan adecuadamente bajo las doctrinas de ‘foro público’ establecidas por la Corte Suprema, que dicho espacio es un foro público designado, y que el bloqueo de los demandantes basado en su discurso político constituye una discriminación que viola la Primera Enmienda”, escribió Buchwald.

Entonces Buchwald evitó una decisión sobre dar reparo a los demandantes, diciendo que su “juicio declaratorio debería ser suficiente”.

 El Knight Institute, que presentó la demanda en nombre de varias personas que han sido bloqueadas por Trump, aplaudió la decisión.

“Estamos complacidos con la decisión de la corte, que refleja una aplicación cuidadosa de los principios básicos de la Primera Enmienda a la censura del gobierno sobre una nueva plataforma de comunicaciones”, dijo Jameel Jaffer, director ejecutivo del instituto. “La práctica del presidente de bloquear a los críticos en Twitter es perniciosa e inconstitucional, y esperamos que este fallo lo ponga fin”.

Katie Fallow, una abogada de Knight que representó a los demandantes, dijo que el fallo “debería guiar a todos los funcionarios públicos que se están comunicando con sus electores a través de las redes sociales”.

El Departamento de Justicia defendió la actividad de Twitter de Trump, sosteniendo que el silenciamiento está dentro de las “libertades asociativas” del presidente. Él puede ser presidente, argumentó el Departamento de Justicia, pero Trump aún mantiene el derecho de decidir con quién pasa el tiempo en la plataforma de redes sociales.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, y la exdirectora de comunicaciones de la Casa Blanca, Hope Hicks, ambas nombradas en la demanda, fueron rechazadas como acusadas en el caso.

Una portavoz del Departamento de Justicia dijo: “Estamos respetuosamente en desacuerdo con la decisión del tribunal y estamos considerando nuestros próximos pasos”.

Los portavoces de la Casa Blanca no respondieron a una solicitud de comentarios sobre la decisión sobre si el presidente desbloquearía a los usuarios de Twitter. 

El fallo no llega como una sorpresa, dado lo que ocurrió en una audiencia en marzo del 2018. En ese momento, la jueza Buchwald instó a ambas partes a encontrar una resolución fuera del tribunal. Su idea de un acuerdo: quizás Trump podría silenciar, en lugar de bloquear, a sus críticos.

“¿Por qué estamos aquí?”, Buchwald preguntó en la audiencia. “¿No tenemos una solución que sirva a los intereses de los demandantes, que sirva a los intereses del presidente?”. “Podría ser mejor resolverlo de una manera práctica”, agregó.

Después de la audiencia de marzo, Fallow indicó que estaba a disposición de la propuesta de Buchwald. “En cuanto al enmudecimiento, creo que es una opción”, dijo Fallow en ese momento. “Eso es mucho menos restrictivo y gravoso para los derechos de expresión de los demandantes”.

Pero algunos de los demandantes quedaron menos entusiasmados con la idea. Fuera de la corte de Manhattan en marzo del 2018, Philip Cohen, un profesor de sociología que fue bloqueado por el presidente en junio del año pasado, dijo que silenciar no resolvería el problema subyacente de la libertad de prensa y opinion y de los serivores publicos que usan la red para fines politicos. 

“No sé si el enmudecimiento es realmente la solución, pero si lo único que realmente les importa, lo que dicen, es que simplemente no quiere saber de nosotros, entonces se callaría, pero obviamente quiere suprimir nuestro discurso”, dijo.

El Departamento de Justicia ha dicho que el dictamen “fundamentalmente está mal concebido”, argumentando que Trump usa Twitter desde su condición de individuo para expresar sus posturas, no para abrir una plataforma de discusión pública.

Incluso, si no es ilegal fuera del marco de cada nación, es poco ético que los funcionarios electos o servidores públicos, se sientan en el derecho de bloquear o ignorar a sus electores o ciudadanos en el espacio digital.

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