“New War 5G”

Lo que apenas se esbozaba en mi anterior entrada ya es una realidad, una guerra de tronos al estilo “New War 5G”.

La pelea por el hegemonismo global en forma de 5G, entre Pekín y Washington.

Google ha suspendido los negocios con Huawei que requieran la transferencia de productos de hardware y software, excepto los cubiertos por licencias de código abierto, según señaló este domingo la agencia Reuters citando fuentes cercanas al conflicto.

No solo Google ha anunciado que dejará de dar soporte a Huawei. Este mismo lunes, han seguido su ejemplo varias importantes firmas de procesadores. Intel, el mayor del mundo, Qualcomm, Broadcom, Micron Technology y Western Digital han suspendido el envío de chips y memorias a Huawei, lo que afectará no solo a los teléfonos, sino también a otros productos como ordenadores o tabletas y tecnologías de conexión.

Trump le declarara la guerra comercial definitivamente a China, no solo de aranceles para los juguetes y las toallas sanitarias, sino a una de las empresas líderes mundiales en tecnología de las comunicaciones, una de las multinacionales de más rápido crecimiento en el mundo.

Según informa la cadena británica BBC, los móviles de la marca china que estén en circulación podrán actualizar las aplicaciones y aplicar las correcciones de seguridad, así como actualizar los servicios de Google Play. Pero cuando Google lance la próxima versión de Android, con la que operan, a finales de año, es posible que no esté disponible para los dispositivos Huawei. Las próximas versiones de sus móviles, además, no podrán contar con aplicaciones y servicios populares como YouTube o Maps, las nuevas apps que se incorporen en la tienda Google Play Store, ni al correo electrónico Gmail.

En el citado reportaje de Reuters se lee:

“Huawei solo podrá usar la versión pública de Android y no podrá acceder a aplicaciones y servicios propiedad de Google”, dijo la fuente. El gobierno de Donald Trump incluyó el jueves de forma oficial a Huawei en una lista negra comercial.

El presidente Trump declaró la pasada semana una emergencia nacional para proteger las redes de telecomunicaciones estadounidenses, a través de una orden ejecutiva que entrega competencias al Gobierno federal para prohibir a empresas que contraten con proveedores extranjeros. La medida, que de facto constituye una barrera a Huawei supone una nueva escalada en la guerra comercial entre ambos gigantes, la orden ejecutiva dirigida al secretario de Comercio, deberá elaborar un plan para su puesta en práctica, invoca una ley que confiere al presidente la autoridad de regular el comercio en respuesta a una emergencia nacional que amenace a Estados Unidos. Se justifica en el supuesto aprovechamiento de las vulnerabilidades de la tecnología de telecomunicaciones estadounidense por parte de los adversarios extranjeros, y señala el espionaje industrial como particularmente preocupante. La medida recrudece la guerra comercial -y de seguridad-  con China y constituye la más contundente ofensiva hasta la fecha contra su sector tecnológico.

Por su parte Google ha confirmado que los usuarios que actualmente poseen un dispositivo Huawei seguirán teniendo acceso a la Play Store y podrán descargarse todas las aplicaciones. Pero no podrán actualizar el sistema operativo Android bajo el que operan sus terminales, lo que supone un problema importante de seguridad.

Huawei ha comunicado que “continuará aportando actualizaciones de seguridad a los modelos existentes de Huawei y Honor, así como a las tabletas, incluyendo aquellos ya vendidos y los que se encuentran en stock en el mundo”. “Continuaremos construyendo un ecosistema de programación seguro y sostenible para aportar la mejor experiencia a nuestros usuarios”, ha afirmado la compañía en un comunicado. Lamenta la decisión de Google tras destacar sus “contribuciones sustanciales” al desarrollo y crecimiento de Android en el mundo. “Como uno de los socios clave de Android, hemos trabajado estrechamente con su plataforma para desarrollar un ecosistema que ha beneficiado a usuarios e industria”, asegura la empresa china.

La opción técnica que le queda a la multinacional china ahora es construir su propio Sistema Operativo Android.

Android es un sistema operativo pensado para teléfonos móviles y, es posible diferenciar entre dos versiones de Android: por una parte, AOSP (Android Open Source Project), que es la base abierta disponible para todo el mundo, y por otra, el Android que cuenta con los servicios y el respaldo técnico de Google. Este último es el que ofrecía Huawei hasta ahora. Pero, de cumplirse el veto de Google, la firma china solo tendrá acceso al código de AOSP, por lo que debería desarrollar por su cuenta herramientas equivalentes a las de Google.

En Cuba, Huawei ocupa el tercer lugar en terminales móviles con aproximadamente un 11% del mercado. Por detrás de Samsung y Apple y muy similar al resto del mundo. Huawei es el tercer fabricante de móviles de todo el mundo. La firma china vendió 203 millones de móviles en 2018, un 34,8% más que en el año anterior. Su cuota mundial es del 13,4% frente al 20,9% de Samsung, que lidera el ranking. Apple, en el segundo puesto, solo vendió seis millones más de iPhone que la marca asiática.

Ventas en el I Trimestre 2019, Fuente New York Time.

Lo que sí parece tendrá las mayores consecuencias es en los planes de Huawei para el despliegue de la tecnología 5G, al precisar no solo del SO Android sino de procesadores de Intel o Qualcomm. Huawei está en conversaciones con países de todo el mundo, desde Cuba hasta Suecia,  para suministrar los sistemas que permitirán la próxima revolución en las redes de telefonía móvil: el 5G. Esto supondrá retrasos y pérdidas multimillonarias.

Orígenes del conflicto.

La mayor parte de la presión inicial norteamericana se centró en el grupo llamado Five Eyes (Cinco Ojos), formado además de los Estados Unidos por Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, cuyas agencias de espionaje tienen una relación muy cercana y comparten enormes cantidades de información secreta, a menudo electrónicamente. Estados Unidos amenazó con dejar de compartir material con cualquiera de estos países de habla inglesa que instalen equipos 5G de Huawei.  “Si un país adopta esto y lo incluye en algunos de sus sistemas de información sensible, no podremos compartir información con ellos”, advirtió el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

Otras fuentes conocedoras señalan que, en parte, el miedo de los Estados Unidos a las tecnologías espías se base en su propio comportamiento. Sin que ello oculte que Huawei y el gobierno de Pekín tienen profundos y largos brazos de cooperación en servicios de inteligencia como lo puede tener EE.UU. con Google. Recordar que una y otra están registradas y bajo el control de las leyes de ambas naciones.

La detención y la solicitud de extradición de Meng Wanzhou  y la trama Huawei-Irán parecen ser solo el inicio de una guerra comercial que refuerza la idea que la información, las comunicaciones, es Poder.

En un extenso reportaje de Bloomberg explica y detalla el impacto que tendrá en toda la industria de las telecomunicaciones, desde la cadenas de fabricación y el despliegue de la 5G, hasta los usuarios finales y proveedores de servicios y contenidos.

Igual muestra la caída de algunas de las empresas involucradas en cuanto a su valor bursátil. Qualcomm Inc, por ejemplo, pierde casi un 6% de su valor el lunes pasado.

Entonces, los super-capitalistas, del Partido Comunista “made in China” y el Republicano “made in Hollywood” hacen cuentas. Y, se sacan de la manga una ramita de olivo; entonces uno, se da cuenta que vive en una realidad adulterada por la hípernormalización.

Huawei invirtió el año pasado 11.000 millones de dólares en la compra de componentes a empresas de EE UU, el presidente Donald Trump ha anunciado una tregua con esta empresa al retrasar hasta el 19 de agosto el veto a que el gigante chino pueda recibir suministros estadounidenses. Huawei, por su parte, ha restado importancia al gesto, que considera irrelevante. En una entrevista concedida a los medios chinos, el fundador de la compañía, Ren Zhengfei, ha considerado que Washington “subestima” a este gigante tecnológico. El aplazamiento del veto, ha dicho el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, en un comunicado, “da al sector tiempo para organizarse de manera diferente, y al Departamento (de Comercio) la posibilidad de determinar las medidas a largo plazo apropiadas para las empresas de telecomunicaciones, extranjeras y estadounidenses, que en la actualidad utilizan los equipos de Huawei para algunos servicios esenciales”. Mientras tanto el sector de las tecnológicas de Wall Street literalmente se desploma, mala señal nos cuenta Hayek mezclar mala política con economía de mercado.

Apple es la compañía que mejor refleja el daño colateral del veto. Arrancó este lunes con una caída de cerca de un 3,5% por el temor al impacto de un boicot a sus productos. La caída se acerca al 15% desde el primer mensaje con el que Donald Trump amenazaba con escalar el litigio arancelario. Pero el golpe está siendo importante especialmente para las tecnológicas especializadas en semiconductores. Skyworks arrastra un desplome del 21,5% en el último mes. Lo mismo pasa con Xilinx, que se deja un 17%, y Micron. En el caso de Nvidia ronda el 15% y ha perdido la mitad de valor desde el máximo anual. Una tendencia similar lleva Intel, que se depreció un 13% en el mes y un 26% del último máximo.

En China, la nueva medida contra la joya de la corona tecnológica ha avivado la llama del nacionalismo, que ya comienza a bullir ante el drástico deterioro de las relaciones comerciales entre los dos países, cuando había parecido que ambos se encontraban cerca de un acuerdo. El periódico Global Times publica este martes que “el corte de los suministros estadounidenses tendrá un cierto impacto en Huawei, pero seguro que será limitado. El alcance se decidirá no solo por los preparativos que había adoptado la empresa y su respuesta a la crisis, sino también el apoyo de la sociedad china a Huawei para superar sus dificultades”.

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6 respuestas a “New War 5G”

  1. Rafael Castro dijo:

    Veamos dentro de un par de años como sigue este asunto … muy temprano para opinar.

    • huxley dijo:

      Bueno, si Trump no logra revertir la tendencia actual, en un par de años Huawei será el líder en tecnologías para el despliegue de las infraestructura 5G -al menos en lo que se conoce como el Tercer Mundo, igual es posible sea el mayor vendedor mundial de terminales móviles,una transnacional bimillonaria y semi-comunista cotizando en Wall Street o Tokio, el mayor consumidor de componentes de la poderosa industria electrónica norteamericana, ello solo en un par de años, pero es cierto lo que comentas, es muy temprano para opinar, aunque las tendencias (a veces) les importa un bledo las opiniones, lo mismo a la 5G, o la 6G o la 10G les importa bien poco lo que opine Trump o el Mandarín de turno.

      • Rafael Castro dijo:

        Huxley, entiendo algo. A diferencia de la “isla” donde las cosas funcionan como una monarquía, en gran parte del mundo existe democracia, imperfecta pero mucho mejor que los países donde existe un sistema totalitario. Dicho esto, podemos decir que Trump es un personaje pasajero, puede estar ahí un año y medio mas, o tal vez otro mandato de 4 años. El pueblo americano podrá determinar una vez quien sera el presidente. Tal vez Larry pueda votar por Bernie 😀

        Huawei es el único perdedor en estos momentos. Veamos si saben negociar y revertir la situación.

        • huxley dijo:

          No hay mucho mas que agregar. Solo que no estoy de acuerdo, me explico. Las políticas pueden atrasar o propiciar las revoluciones tecnológicas, pero desde Galileo creo, no las pueden detener. Por ello te decía que la 5G es inevitable en Cuba, en Rusia y en China. Y, como sabes, en un mundo global (mas en la industria de las telecomunicaciones) la integración en las cadenas de producción es enorme. No creo que Huawei sea el único perdedor, hay millones de perdedores, desde el cliente que desea comprar una terminal Huawei hasta los fabricantes de componentes de EE.UU. que de un plumazo perderían al menos 11 billones de USD en ventas, por ello Wall Street se desplomó con el anuncio y a penas se recuperó cuando el “transitorio” y “demócrata-republicano” Trump dio media vuelta atrás…la política ya sea totalitaria o democrática -imagino- se haga con el corazón frio, con algo de cerebro y de acuerdo a las preferencias de cada cual con la calculadora encendida o el manual de Afanasiev abierto en la pagina donde explicaba aquello que: M-D-M…

          El tema, siguiendo con la teoría de los juegos es de “perder o perder” al menos desde el punto de vista comercial y tecnológico, desde el ideológico puede tener otras lecturas e intereses que se me escapan. Tampoco veo a INTEL vendiendo mil millones USD en procesadores a una empresa fantasma en Panamá o las Islas Guam para que después de a n+1 transacciones opacas terminen en las mismas fabricas de Huawei.

          Ah…una pequeña acotación siguiendo al profesor Juan José Linz Storch de Gracia ​ para mi modesto entender el caso politico de la “isla” está entrando, de acuerdo a la definición de Linz, en el “postotalitarismo” entre otros factores por el acceso a las telecomunicaciones a las redes internacionales de gestión de conocimiento y a un flujo de información global, que hacen imposible el “totalitarismo” al estilo Stalin o Hitler de acuerdo a Hannah Arendt.

          • Rafael Castro dijo:

            huxley, Huawei estará bien, vendiendo sus productos dentro de China, el mercado global que pierda sera ocupado por otros fabricantes Chinos, y al final las empresas que mencionas, seguirán vendiendo a los que se repartan el pedazo del cake disponible. Trump esta poniendo presión sobre China y Huawei para mejorar la balanza comercial entre ambos países.

            Veo que tienes “fe” en el futuro, orare por ti y que se haga realidad algún día la fase del “posT”

          • huxley dijo:

            Al final coincidimos, ni Trump, ni Xi Jinping, ni el PCC, nadie puede detener la conectividad global. Aunque no tengo mucha fe, más que en lo que hago por mí mismo, no soy hombre dado a tener un credo u orar, (gracias a Zeus y Afrodita). Soy ligeramente optimista. Alguien dijo que jamás los cubanos tendrían teléfonos móviles o acceso masivo, individual y social a la red de redes, se quedó obsoleto incluso antes de estar muerto.

            Ja, la balanza comercial, eso amigo RC, es para ganar votos y titulares de prensa, la balanza comercial es el menor de los problemas entre China y EE.UU. No has entendido el asunto de trasfondo de los dos post últimos, el tema es quien será el líder en la implementación de la IoT, la 5G, la AI, las comunicaciones globales en el 2050, el líder tecnológico y científico… Si China vende más zapatos y juguetes plásticos eso no le interesa ni a la OMC. Por cierto, de acuerdo a vuestra teoría del “cake” es posible que INTEL les venda ahora los micros a ETECSA y ETECSA a Huawei…

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