Fred Turner es un emérito profesor Harry and Norman Chandler de comunicaciones en Stanford University acaba de publicar un extenso ensayo en la revista Harper`s. (enero 2019).The Dark Hole of Social Media. How the Internet Subverts Democracy.
Una de las ironías más profundas de nuestra situación actual es que los medios de comunicación digitales permiten a los autoritarios de hoy en día utilizar las plataformas plurales de las redes sociales y la internet para limitar esas mismas libertades y la pluralidad humana.
Esas redes alguna vez fueron una panacea de libertades y pluralidad.
Se inventaron para derrotar autócratas, pero en la práctica han sido usadas por los autócratas de todo el mundo para derrotar o limitar esas mismas libertades de autoexpresión y autodefinición en sociedades cada vez más homogenizadas, globales, donde la individualidad se diluye en una masa amorfa y acrítica de replicantes dando “me gusta”.
Escribe Turner:
«Las mismas plataformas de autoexpresión que pensamos nos permitirían empatizar unos con otros y construir una sociedad más armoniosa ha sido cooptado por uigures como Milo Yiannopoulos y, para el caso, Donald Trump, los que han convertido nuevamente a la supremacía blanca en un tema de escabrosa actualidad. Y los mismos métodos de organización en red, que tantos pensaban derribaría los estados malévolos, no solo no han podido hacerlo, si no que le han propiciado herramientas a esos Estados».
Las redes sociales han facilitado un control personalizado que jamás sonó el Santo Oficio, la Gestapo o la KGB. Y que hoy son utilizadas desde Facebook hasta Pekín, desde la National Security Agency hasta los Hermanos Musulmanes en El Cairo.
«Entonces, piensen en la Primavera Árabe, las nuevas tecnologías como nunca les han permitido a los autócratas monitorear más de cerca a los que protestan». Señala Turner.
Las mismas tecnologías que estaban destinadas a nivelar la política con los ciudadanos han traído cientos de trolls y bots para corromper y manipular elecciones, adoctrinar o simplemente vender cualquier producto, consigna o falacia. Según recientes estudios el 80% de lo que se consume en internet es propaganda, pornografía o noticias falsas.
«Hablar nuestras verdades siempre ha sido necesario, pero nunca será suficiente para sostener las libertades. Es hora de dejar de lado la fantasía que los ingenieros podemos diseñar nuestras políticas por nosotros mismos, y que todo lo que necesitamos hacer para cambiar el mundo es expresar nuestros deseos en los foros públicos. Gran parte del siglo XX, los estadounidenses de izquierda y derecha creían que los órganos del estado eran el enemigo y que la burocracia era totalitaria por definición. Nuestro reto ahora es revitalizar las instituciones que en el pasado rechazaron y hacer el largo y duro trabajo de convertir las verdades de nuestra experiencia en legislación».
Uno de los grandes referentes en cuanto a las humanidades digitales es, sin duda, el profesor Alan Liu. Pues bien, este estudioso ha recopilado parte de sus trabajos previos en un volumen titulado Friending the Past: The Sense of History in the Digital Age (University of Chicago Press), volumen que se nos presenta del siguiente modo:
“¿Puede la sociedad actual, cada vez más cautivada por un flujo constante de información, compartir un sentido de la historia? ¿Cómo nuestros precedentes medios de comunicación equilibran la tensión entre el presente y lo ausente, lo individual y lo colectivo, lo estático y lo dinámico, y cómo nuestras redes digitales actuales interrumpen estos mismos equilibrios? ¿Pueden nuestras redes sociales, con su naturaleza fugaz, ser consideradas a la postre sociales?
En Friending the Past, Alan Liu propone nuevas respuestas a estas preguntas innovadoras de conexión. Explora cómo podemos aprender de la relación entre sociedades pasadas cuyos medios de comunicación fomentaron un sentido de la historia comunitario y autoconsciente -como las sociedades orales prehistóricas con sólidas culturas narrativas, o las grandes obras impresas del historicismo del siglo XIX- y nuestro propio presente instantaneo. Concluye con una mirada sorprendente a cómo el sentido de la historia, ejemplificado en las actuales líneas de tiempo de JavaScript, se puede comparar con la temporalidad que encontramos en la poesía romántica.
Entrelazado con todo ello, Liu muestra cómo se pueden construir extensas “arqueologías de red” como formas novedosas de pensar acerca de nuestras afiliaciones con el tiempo y entre sí. Estas arquitecturas conceptuales de periodos y épocas también son siempre estructuras mediáticas, estructuradas con los contornos de lo que entendemos por historia. Pensando en nuestro propio tiempo, Liu se pregunta si el futuro digital y en red puede sostener un sentido similar de la historia”.
Solo en este momento -este mágico momento, ahora suspendido entre nuestro hablar por escrito y vuestra audiencia a través de la lectura- no dudamos de nosotros. No nos preguntamos cómo descendimos del pasado al ser presente. No mos preguntamos cómo podemos ser un ser en medio del clamor plural de la experiencia social de hoy. No nos preguntamos si nuestro estado como mero sentido histórico en este momento de noticias sensacionales las 24 horas del día, los 7 días de la semana, nos convierte en un ser pobre y pálido, un espectro que necesita pantallas para llamar la atención.
Dichas preguntas de duda -y también un poco de asombro- fueron formuladas una vez por aquellos como Agustín, Herder, Hegel, Ranke, Nietzsche, Dilthey, Collingwood, Heidegger, Benjamin, Arendt, Braudel, Raymond Williams, Foucault y otros, que pensaron sobre la historia intelectual, la filosofía del tiempo y la filosofía de la historia. Memorialistas, biógrafos, novelistas, cineastas y poetas han evocado la misma maravilla y duda. Y también lo han hecho multitudes más voraces que vivieron y murieron en la vanguardia, Zeitgeist, o activaron el sentido de la historia: turbas revolucionarias francesas, masas de inmigrantes apiñados, audiencias masivas modernas, refugiados de los siglos veinte y veintiuno, y otros de la “historia desde abajo” o desde los márgenes. No en formas filosóficas, sino en sus ritmos y formas de trabajo, celebración, fuga, muerte, asesinato, sufrimiento, dolor y diversión, la mayoría cuestionaron y buscaron un sentido de la historia. Dudaron de cualquier sentido de la historia escrito para ellos desde arriba. Se preguntaban si podían darle un sentido a la historia -alegre, sangrienta, triste, irónica y sabia de una sola vez- que fuera suyo. Este es nuestro tiempo, dijeron, en su carácter de humanidad plural y moderna. Tan personal como un día de enfermedad para cuidar de uno mismo o de la familia, o tan colectivo como el 14 de julio, el 11 de septiembre u otras fechas de conmemoración compartida, nuestro tiempo fue cuando los muchos modernos se dieron a sí mismos un sentido más amplio y completo de la historia. Fue la pausa curativa, aunque a veces también hiriente, en la vida llena de historia que reveló el sentido de la historia.
Entonces, como el actual sentido de la historia , le pedimos que nos brinde el beneficio de su duda. Por ahora -este tiempo compartido y suspendido de nuestra conversación y vuestra audiencia- no cuestionamos lo que somos. En su lugar, solo planteamos una pregunta que para nuestro tiempo bien puede condensar toda la maravilla y la duda de las preguntas existenciales anteriores: ¿cómo os estamos hablando, y cómo nos estáis escuchando?
Esta es la pregunta de los medios, aunque en realidad los “medios” son solo un miembro especialmente encantador de una letanía de términos que pronto necesitaremos salmodiar. Hoy, la pregunta de los medios de comunicación afecta el sentido de la historia, a su núcleo. Después de todo, ya que todo lo que ahora sabéis de nosotros proviene de nuestro hablaros por escrito, y lo que sabemos de vosotros proviene de nuestra imaginación al escucharos, a través de la lectura, los modos posibles de nuestro hablar y escuchar en común son fundamentales para lo que parecemos ser, incluso a nosotros mismos. Esto no es solo un problema existencial abstracto. Es ético, político y, de otras maneras, también crítico,. ¿Hemos elegido la mejor manera de expresar el sentido de la historia hoy y, de ser así, en beneficio de quién? ¿Elegimos, o simplemente estamos canalizando alguna agencia natural, social, económica, política, corporativa o (Dios sabe) trascendental escogida para nosotros de acuerdo a sus propios intereses?
El solo hecho de elegir la terminología correcta para hablar sobre cómo os estamos hablando y cómo nos escucháis, es un problema absorbente. ¿Cómo deberíamos incluso llamar a nuestro presente y compartido acto de “hablar” y “escuchar” (o, si se prefiere, “escribir” y “leer”), dado que estos son claramente solo metáforas de lo que está sucediendo en la complicada remediación actual de medios orales, de audio, escritos, impresos, gráficos, cinematográficos, electrónicos y digitales? O, para plantear la cuestión a su nivel general (aquí viene la salmodia de términos que prometimos): ¿deberíamos llamar a nuestro hablar y escuchar retórica, representación, interpretación, comunicación, información o (ya citada) medios de comunicación? Vale la pena detenerse en estas elecciones de vocabulario, ya que los cambios históricos en el significado y el peso entre ellos capturan bien la fragilidad que sentimos sobre nosotros mismos en cuanto a sentido de la historia. Francamente, hemos perdido confianza en la capacidad de cualquiera de estos términos para sostener, y mucho menos difundir, el sentido de la historia. Cada uno de estos seis términos difiere de los demás y cada uno se aplica a todas las épocas. Sin embargo, podrían clasificarse en dos regímenes basados en la época en que tales conceptos tuvieron el impacto sociopolítico y socioeconómico más amplio. El régimen anterior puede denominarse retórica-representación-interpretación. Después, hablaremos de comunicación-información-medios”.
No suelo cortar y pegar mensajes de otros medios de prensa en mi blog, pero hoy deseo compartir una extensa reflexión del israelí Yuval Noha Harari publicado en el diario español El País. Pienso es una visión muy oportuna del académico y escritor de títulos imprescindibles como ‘Sapiens. De animales a dioses’ (editorial Debate).
Para los que posean internet el original esta en este link.
Algunas de las mentes más brillantes del planeta llevan años investigando cómo piratear el cerebro humano para que pinchemos en determinados anuncios o enlaces. Y ese método ya se usa para vendernos políticos e ideologías.
Fotograma de la película «1984» de Michael Anderson y basada en la novela homónima del escritor George Orwell.
La democracia liberal se enfrenta a una doble crisis. Lo que más centra la atención es el consabido problema de los regímenes autoritarios. Pero los nuevos descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos representan un reto mucho más profundo para el ideal básico liberal: la libertad humana. El liberalismo ha logrado sobrevivir, desde hace siglos, a numerosos demagogos y autócratas que han intentado estrangular la libertad desde fuera. Pero ha tenido escasa experiencia, hasta ahora, con tecnologías capaces de corroer la libertad humana desde dentro.
Para asimilar este nuevo desafío, empecemos por comprender qué significa el liberalismo. En el discurso político occidental, el término “liberal” se usa a menudo con un sentido estrictamente partidista, como lo opuesto a “conservador”. Pero muchos de los denominados conservadores adoptan la visión liberal del mundo en general. El típico votante de Trump habría sido considerado un liberal radical hace un siglo. Haga usted mismo la prueba. ¿Cree que la gente debe elegir a su Gobierno en lugar de obedecer ciegamente a un monarca? ¿Cree que una persona debe elegir su profesión en lugar de pertenecer por nacimiento a una casta? ¿Cree que una persona debe elegir a su cónyuge en lugar de casarse con quien hayan decidido sus padres? Si responde sí a las tres preguntas, enhorabuena, es usted liberal.
El liberalismo defiende la libertad humana porque asume que las personas son entes únicos, distintos a todos los demás animales. A diferencia de las ratas y los monos, el Homo sapiens, en teoría, tiene libre albedrío. Eso es lo que hace que los sentimientos y las decisiones humanas constituyan la máxima autoridad moral y política en el mundo. Por desgracia, el libre albedrío no es una realidad científica. Es un mito que el liberalismo heredó de la teología cristiana. Los teólogos elaboraron la idea del libre albedrío para explicar por qué Dios hace bien cuando castiga a los pecadores por sus malas decisiones y recompensa a los santos por las decisiones acertadas.
Hitler no podía construir un mensaje a medida para cada una de las debilidades de cada cerebro. Ahora sí es posible. Si no tomamos nuestras decisiones con libertad, ¿por qué va Dios a castigarnos o recompensarnos? Según los teólogos, es razonable que lo haga porque nuestras decisiones son el reflejo del libre albedrío de nuestras almas eternas, que son completamente independientes de cualquier limitación física y biológica. Este mito tiene poca relación con lo que la ciencia nos dice del Homo sapiens y otros animales. Los seres humanos, sin duda, tienen voluntad, pero no es libre. Yo no puedo decidir qué deseos tengo. No decido ser introvertido o extrovertido, tranquilo o inquieto, gay o heterosexual. Los seres humanos toman decisiones, pero nunca son decisiones independientes. Cada una de ellas depende de unas condiciones biológicas y sociales que escapan a mi control. Puedo decidir qué comer, con quién casarme y a quién votar, pero esas decisiones dependen de mis genes, mi bioquímica, mi sexo, mi origen familiar, mi cultura nacional, etcétera; todos ellos, elementos que yo no he elegido.
Esta no es una teoría abstracta, sino que es fácil de observar. Fíjese en la próxima idea que surge en su cerebro. ¿De dónde ha salido? ¿Se le ha ocurrido libremente? Por supuesto que no. Si observa con atención su mente, se dará cuenta de que tiene poco control sobre lo que ocurre en ella y que no decide libremente qué pensar, qué sentir, ni qué querer. ¿Alguna vez le ha pasado que, la noche anterior a un acontecimiento importante, intenta dormir, pero le mantiene en vela una serie constante de pensamientos y preocupaciones de lo más irritantes? Si podemos escoger libremente, ¿por qué no podemos detener esa corriente de pensamientos y relajarnos sin más?
Aunque el libre albedrío siempre ha sido un mito, en siglos anteriores fue útil. Infundió valor a quienes lucharon contra la Inquisición, el derecho divino de los reyes, el KGB y el Ku Klux Klan. Y era un mito que tenía pocos costes. En 1776 y en 1939 no era muy grave creer que nuestras convicciones y decisiones eran producto del libre albedrío, y no de la bioquímica y la neurología. Porque en 1776 y en 1939 nadie entendía muy bien la bioquímica, ni la neurología. Ahora, sin embargo, tener fe en el libre albedrío es peligroso. Si los Gobiernos y las empresas logran hackear o piratear el sistema operativo humano, las personas más fáciles de manipular serán aquellas que creen en el libre albedrío.
Para conseguir piratear a los seres humanos, hacen falta tres cosas: sólidos conocimientos de biología, muchos datos y una gran capacidad informática. La Inquisición y el KGB nunca lograron penetrar en los seres humanos porque carecían de esos conocimientos de biología, de ese arsenal de datos y esa capacidad informática. Ahora, en cambio, es posible que tanto las empresas como los Gobiernos cuenten pronto con todo ello y, cuando logren piratearnos, no solo podrán predecir nuestras decisiones, sino también manipular nuestros sentimientos.
Quien crea en el relato liberal tradicional tendrá la tentación de restar importancia a este problema. “No, nunca va a pasar eso. Nadie conseguirá jamás piratear el espíritu humano porque contiene algo que va más allá de los genes, las neuronas y los algoritmos. Nadie puede predecir ni manipular mis decisiones porque mis decisiones son el reflejo de mi libre albedrío”. Por desgracia, ignorar el problema no va a hacer que desaparezca. Solo sirve para que seamos más vulnerables.
Una fe ingenua en el libre albedrío nos ciega. Cuando una persona escoge algo —un producto, una carrera, una pareja, un político—, se dice que está escogiéndolo por su libre albedrío. Y ya no hay más que hablar. No hay ningún motivo para sentir curiosidad por lo que ocurre en su interior, por las fuerzas que verdaderamente le han conducido a tomar esa decisión.
Las personas más fáciles de manipular serán las que creen en el libre albedrío. Tener fe en él, ahora, es peligroso. Todo arranca con detalles sencillos. Mientras alguien navega por Internet, le llama la atención un titular: “Una banda de inmigrantes viola a las mujeres locales”. Pincha en él. Al mismo tiempo, su vecina también está navegando por la Red y ve un titular diferente: “Trump prepara un ataque nuclear contra Irán”. Pincha en él. En realidad, los dos titulares son noticias falsas, quizá generadas por troles rusos, o por un sitio web deseoso de captar más tráfico para mejorar sus ingresos por publicidad. Tanto la primera persona como su vecina creen que han pinchado en esos titulares por su libre albedrío. Pero, en realidad, las han hackeado.
La propaganda y la manipulación no son ninguna novedad, desde luego. Antes actuaban mediante bombardeos masivos; hoy, son, cada vez más, munición de alta precisión contra objetivos escogidos. Cuando Hitler pronunciaba un discurso en la radio, apuntaba al mínimo común denominador porque no podía construir un mensaje a medida para cada una de las debilidades concretas de cada cerebro. Ahora sí es posible hacerlo. Un algoritmo puede decir si alguien ya está predispuesto contra los inmigrantes, y si su vecina ya detesta a Trump, de tal forma que el primero ve un titular y la segunda, en cambio, otro completamente distinto. Algunas de las mentes más brillantes del mundo llevan años investigando cómo piratear el cerebro humano para hacer que pinchemos en determinados anuncios y así vendernos cosas. El mejor método es pulsar los botones del miedo, el odio o la codicia que llevamos dentro. Y ese método ha empezado a utilizarse ahora para vendernos políticos e ideologías.
Y este no es más que el principio. Por ahora, los piratas se limitan a analizar señales externas: los productos que compramos, los lugares que visitamos, las palabras que buscamos en Internet. Pero, de aquí a unos años, los sensores biométricos podrían proporcionar acceso directo a nuestra realidad interior y saber qué sucede en nuestro corazón. No el corazón metafórico tan querido de las fantasías liberales, sino el músculo que bombea y regula nuestra presión sanguínea y gran parte de nuestra actividad cerebral. Entonces, los piratas podrían correlacionar el ritmo cardiaco con los datos de la tarjeta de crédito y la presión sanguínea con el historial de búsquedas. ¿De qué habrían sido capaces la Inquisición y el KGB con unas pulseras biométricas que vigilen constantemente nuestro ánimo y nuestros afectos? Por desgracia, da la impresión de que pronto sabremos la respuesta.
El liberalismo ha desarrollado un impresionante arsenal de argumentos e instituciones para defender las libertades individuales contra ataques externos de Gobiernos represores y religiones intolerantes, pero no está preparado para una situación en la que la libertad individual se socava desde dentro y en la que, de hecho, los conceptos “libertad” e “individual” ya no tienen mucho sentido. Para sobrevivir y prosperar en el siglo XXI, necesitamos dejar atrás la ingenua visión de los seres humanos como individuos libres —una concepción herencia a partes iguales de la teología cristiana y de la Ilustración— y aceptar lo que, en realidad, somos los seres humanos: unos animales pirateables. Necesitamos conocernos mejor a nosotros mismos.
Este consejo no es nuevo, por supuesto. Desde la Antigüedad, los sabios y los santos no han dejado de decir “conócete a ti mismo”. Pero en tiempos de Sócrates, Buda y Confucio, uno no tenía competencia en esta búsqueda. Si uno no se conocía a sí mismo, seguía siendo una caja negra para el resto de la humanidad. Ahora, en cambio, sí hay competencia. Mientras usted lee estas líneas, los Gobiernos y las empresas están trabajando para piratearle. Si consiguen conocerle mejor de lo que usted se conoce a sí mismo, podrán venderle todo lo que quieran, ya sea un producto o un político. Es especialmente importante conocer nuestros puntos débiles porque son las principales herramientas de quienes intentan piratearnos. Los ordenadores se piratean a través de líneas de código defectuosas preexistentes. Los seres humanos, a través de miedos, odios, prejuicios y deseos preexistentes. Los piratas no pueden crear miedo ni odio de la nada. Pero, cuando descubren lo que una persona ya teme y odia, tienen fácil apretar las tuercas emocionales correspondientes y provocar una furia aún mayor.
Si no podemos llegar a conocernos a nosotros mismos mediante nuestros propios esfuerzos, tal vez la misma tecnología que utilizan los piratas pueda servir para proteger a la gente. Así como el ordenador tiene un antivirus que le preserva frente al software malicioso, quizá necesitamos un antivirus para el cerebro. Ese ayudante artificial aprenderá con la experiencia cuál es la debilidad particular de una persona —los vídeos de gatos o las irritantes noticias sobre Trump— y podrá bloquearlos para defendernos.
No obstante, todo esto no es más que un aspecto marginal. Si los seres humanos son animales pirateables, y si nuestras decisiones y opiniones no son reflejo de nuestro libre albedrío, ¿para qué sirve la política? Durante 300 años, los ideales liberales inspiraron un proyecto político que pretendía dar al mayor número posible de gente la capacidad de perseguir sus sueños y de hacer realidad sus deseos. Estamos cada vez más cerca de alcanzar ese objetivo, pero también de darnos cuenta de que, en realidad, es un engaño. Las mismas tecnologías que hemos inventado para ayudar a las personas a perseguir sus sueños permiten rediseñarlos. Así que ¿cómo confiar en ninguno de mis sueños?
Es posible que este descubrimiento otorgue a los seres humanos un tipo de libertad completamente nuevo. Hasta ahora, nos identificábamos firmemente con nuestros deseos y buscábamos la libertad necesaria para cumplirlos. Cuando surgía una idea en nuestra cabeza, nos apresurábamos a obedecerla. Pasábamos el tiempo corriendo como locos, espoleados, subidos a una furibunda montaña rusa de pensamientos, sentimientos y deseos, que hemos creído, erróneamente, que representaban nuestro libre albedrío. ¿Qué sucederá si dejamos de identificarnos con esa montaña rusa? ¿Qué sucederá cuando observemos con cuidado la próxima idea que surja en nuestra mente y nos preguntemos de dónde ha venido?
A veces la gente piensa que, si renunciamos al libre albedrío, nos volveremos completamente apáticos, nos acurrucaremos en un rincón y nos dejaremos morir de hambre. La verdad es que renunciar a este engaño puede despertar una profunda curiosidad. Mientras nos identifiquemos firmemente con cualquier pensamiento y deseo que surja en nuestra mente, no necesitamos hacer grandes esfuerzos para conocernos. Pensamos que ya sabemos de sobra quiénes somos. Sin embargo, cuando uno se da cuenta de que “estos pensamientos no son míos, no son más que ciertas vibraciones bioquímicas”, comprende también que no tiene ni idea de quién ni de qué es. Y ese puede ser el principio de la aventura de exploración más apasionante que uno pueda emprender.
Poner en duda el libre albedrío y explorar la verdadera naturaleza de la humanidad no es algo nuevo. Los humanos hemos mantenido este debate miles de veces. Salvo que antes no disponíamos de la tecnología. Y la tecnología lo cambia todo. Antiguos problemas filosóficos se convierten ahora en problemas prácticos de ingeniería y política. Y, si bien los filósofos son gente muy paciente —pueden discutir sobre un tema durante 3.000 años sin llegar a ninguna conclusión—, los ingenieros no lo son tanto. Y los políticos son los menos pacientes de todos.
¿Cómo funciona la democracia liberal en una era en la que los Gobiernos y las empresas pueden piratear a los seres humanos? ¿Dónde quedan afirmaciones como que “el votante sabe lo que conviene” y “el cliente siempre tiene razón”? ¿Cómo vivir cuando comprendemos que somos animales pirateables, que nuestro corazón puede ser un agente del Gobierno, que nuestra amígdala puede estar trabajando para Putin y la próxima idea que se nos ocurra perfectamente puede no ser consecuencia del libre albedrío sino de un algoritmo que nos conoce mejor que nosotros mismos? Estas son las preguntas más interesantes que debe afrontar la humanidad.
Por desgracia, no son preguntas que suela hacerse la mayoría de la gente. En lugar de investigar lo que nos aguarda más allá del espejismo del libre albedrío, la gente está retrocediendo en todo el mundo para refugiarse en ilusiones aún más remotas. En vez de enfrentarse al reto de la inteligencia artificial y la bioingeniería, la gente recurre a fantasías religiosas y nacionalistas que están todavía más alejadas que el liberalismo de las realidades científicas de nuestro tiempo. Lo que se nos ofrece, en lugar de nuevos modelos políticos, son restos reempaquetados del siglo XX o incluso de la Edad Media.
Cuando uno intenta entregarse a estas fantasías nostálgicas, acaba debatiendo sobre la veracidad de la Biblia y el carácter sagrado de la nación (especialmente si, como yo, vive en un país como Israel). Para un estudioso, esto es decepcionante. Discutir sobre la Biblia era muy moderno en la época de Voltaire, y debatir los méritos del nacionalismo era filosofía de vanguardia hace un siglo, pero hoy parece una terrible pérdida de tiempo. La inteligencia artificial y la bioingeniería están a punto de cambiar el curso de la evolución, nada menos, y no tenemos más que unas cuantas décadas para decidir qué hacemos. No sé de dónde saldrán las respuestas, pero seguramente no será de relatos de hace 2.000 años, cuando se sabía poco de genética y menos de ordenadores.
¿Qué hacer? Supongo que necesitamos luchar en dos frentes simultáneos. Debemos defender la democracia liberal no solo porque ha demostrado que es una forma de gobierno más benigna que cualquier otra alternativa, sino también porque es lo que menos restringe el debate sobre el futuro de la humanidad. Pero, al mismo tiempo, debemos poner en tela de juicio las hipótesis tradicionales del liberalismo y desarrollar un nuevo proyecto político más acorde con las realidades científicas y las capacidades tecnológicas del siglo XXI.
ETECSA anunció que para habilitar los datos móviles en las terminales hay que poseer una terminal que tenga 3G/900 MHz y se haya conectado primeramente a la red de datos mediante el APN Nauta.
Muchos usuarios y lectores de esta página se quejan de que no han recibido el mensaje o no se pueden conectar a la red de datos móviles 3G, o, por último, no conocen como hacerlo desde la red 2G.
Estos son algunos consejos y mis sugerencias.
Si tienen una terminal 2G pueden habilitarla y navegar por esa red -con sus limitaciones conocidas- pueden comunicarse con su tarjeta SIM desde una terminal que si posea las facilidades del 3G a 900 MHZ, primero deberán configurar el APN Nauta, activar los datos desde una cobertura 3G y segundo realizar una primera conexión desde estas terminales móviles al acceder a:
Teniendo en cuenta que son portales gratuitos de ETECSA.
A partir de ese momento ya quedará validado de acuerdo a lo expresado por ETECSA. Le aconsejo esperar al menos unas 48 horas por el mensaje SMS con la SIM en el terminal 3G, si no lo reciben consultar si ya vuestra SIM se encuentra validada marcando a través del código *222*468# (*222*INT#). Y recibirá un mensaje como el listado a continuación.
Condición
Mensaje
Validado
Usted puede acceder a los Servicios de Internet. Para comprar las ofertas marque *133#
No Validado
Lo sentimos, las ofertas de Internet no están disponibles para usted.
Habilitada la SIM desde estas terminales con 3G, ya pueden instalarlas en una terminal 2G y pueden navegar bajo estas condiciones, claro a una menor velocidad y con prevalencia de la voz sobre los datos, pero si se pueden hacerlo desde la red 2G.
Recuerden que para poder cursar tráfico de Datos, debe habilitar este acceso manualmente, ya desde su terminal 2g, marcando *133#, escribir el número que identifica Datos (1), luego el correspondiente a Habilitar/Deshabilitar (1) siguiendo los pasos que indique el Menú. Recuerden siempre tener configurado el APN Nauta, la Tarifa por Consumo activada o la Bolsa Comprada.
Evidentemente ETECSA con la inicial habilitación solo de terminales 3G, trata de limitar el acceso a su infraestructura de datos pues de acuerdo a los resultados de las pruebas efectuadas entre agosto y septiembre conoce que la demanda supera la capacidad técnica instalada.
Lo mismo sucede con las elevadas tarifas de navegación por datos, con ello se busca limitar el acceso desde la oferta y minimizando la demanda.
Les recuerdo como configurar el APN Nauta:
Nombre: NAUTA
APN: nauta
Tipo de APN: default
MCC: 368
MNC: 01
Protocolo APN: IPv4
Protocolo de Roaming APN: IPv4
Los demás campos: no se llenan.
Espero les resulte de alguna utilidad estas ideas.
La empresa cubana de telecomunicaciones anunció este viernes su nueva promoción para culminar el año en la que rebaja el 50 por ciento del costo de los cupones de recarga nauta. Según el comunicado del sitio de ETECSA en Facebook, la promoción tiene el fin de facilitar el acceso a los servicios de internet durante las festividades de fin de año y sólo válida desde el 22 de diciembre de 2018 al 02 de enero de 2019.
Durante este período, los cupones de recarga nauta de 2.00, 5.00, 10.00 y 20.00 se podrán adquirir por un valor de 1.00, 2.50, 5.00 y 10.00 CUC respectivamente, en las unidades comerciales de ETECSA, que continuarán trabajando durante los días 25 y 31 de diciembre.
“Teniendo en cuenta la aceptación que tienen los sitios wifi por la población, las ventajas que propicia la tarificación por tiempo y la alta demanda que suscita en estos días para las comunicaciones entre familiares y amigos, la empresa preparó esta oferta de fin de año, período durante el cual las personas podrán adquirir los cupones a mitad de precio”, informó la Dirección de Comunicación.
Disponibles los paquetes de datos en MiCubacel. Según la Dirección de Comunicación de ETECSA, a partir de este viernes, los clientes que utilizan MiCubacel(mi.cubacel.net) y tienen activo el acceso a los datos móviles para el servicio Internet, pueden adquirir los Paquetes de datos vigentes por esta vía. Asimismo, se mantiene la opción de compras a través del código *133#.
Tumblr siempre ha sido el espacio de referencia para la comunidad “underground”. Para la comunidad alejados de la “normalidad”.
Por ello la decisión de la plataforma de prohibir y censurar material que considera obsceno, solo significa un paso más a favor de los que no creen en la red de redes como espacio de libertad y libre expresión. Pasos a favor de limitar la neutralidad de la red.
Internet es lo que es porque es libre. Fuera del alcance de los censores locales o globales. Siempre encuentras a alguien que comparta tus intereses.
Una vitrina universal sobre las personas, su infinita multiplicidad. Una ventana a ideas, visiones y nuevos horizontes. La red democratiza el acceso y la producción a la cultura. Al acceso a cultura. Pero muchos intereses consideran un mal esa aparente anarquía y desean poner un muro en la fibra óptica.
El caso más reciente la plataforma Tumblr, que ha decidido retirar, censurar y limitar todo aquello que pueda ser considerado “obsceno”.
Los motivos los mismos que para el resto de Internet.
Tras la aprobación de la ley FOSTA-SESTA contra el tráfico sexual, una de las medidas que impone esta ley en el territorio estadounidense afecta directamente a las plataformas de Internet. Hasta la nueva ley la responsabilidad personal sobre el contenido que se compartía recaía siempre en el usuario, ahora la responsabilidad recae en las compañías que alojan ese contenido y en los usuarios.
Es decir, si un usuario sube a Tumblr o cualquier otra plataforma de Internet contenido sexual tipificado como delito, las consecuencias legales las sufrirá tanto el usuario como la empresa.
El efecto aún desconocido sobre las grandes redes de tráfico sexual, ha llevado a que todas las empresas blinden sus controles en lo que a contenido sexual se refiere. Y en el caso particular de Tumblr, se ha llevado al extremo. Tumblr ha sido, históricamente, la plataforma preferida de los colectivos vulnerables. Siendo defensores de la neutralidad de la red y haciendo una saludable combinación de texto e imagen, fue el lugar de preferencia de la comunidad LGBT, además de no pocos artistas, que veían allí un lugar de libre expresión. O lo fue hasta que fue adquirido por Verizon Communications en 2017.
La revista Rolling Stones escribe:
Al igual que otras plataformas como Twitter, Tumblr ha tenido algunos problemas comunitarios. Principalmente, la proliferación de una comunidad neo-nazi, intentando apropiarse de la plataforma, y una muy reducida, y siempre caminando en un territorio de dudosa legalidad, cantidad de artistas de “lolicon”. Y a la llegada de Verizon y la aprobación de la FOSTA-SESTA, decidieron tomar medidas sobre uno de estos problemas.
Pero como en el caso de Twitter, no fue precisamente silenciar a la extrema derecha.
Con la excusa de la proliferación de una cantidad inaceptable de pornografía, que no superaba el 22% del contenido y que provenía especialmente de fanart, obras artísticas y bots, Tumblr ha decidido prohibir en su web todo el contenido inapropiado. Entendiendo por inapropiado cualquier representación sexual, genitales claramente visibles o cualquier forma de desnudos femeninos, no así los masculinos.
Eso ha creado un cisma brutal entre las intenciones de la comunidad y de la empresa. En el contenido, en querer tener un espacio donde compartir arte erótico o pornográfico junto con otras formas de arte no necesariamente obscenas, pero también en el continente, ya que Tumblr, al igual que Facebook, considera que hay algo inherentemente sexual e inapropiado en los pezones femeninos, que por alguna razón resulta inexistente en los masculinos. Todo ello, amplificado por un algoritmo claramente incapaz de diferenciar el contenido que la plataforma considera pernicioso del que no.
A causa de eso, Tumblr ve amenazada su existencia.
Pezones, desnudos femeninos o incluso representaciones gráficas de la menstruación femenina pasan a ser consideradas obscenas. Inapropiadas. Igualadas a la pornografía que, al mismo tiempo, se ve igualada a la pornografía infantil y a la explotación sexual.
Algo particularmente alarmante, considerando que están metiendo en el mismo saco delitos aborrecibles claramente tipificados en la ley con el hecho de ser mujer, el significado de la sexualidad, tener un cuerpo, pertenecer a la comunidad LGBT, o simplemente de existir.
El viejo dilema de lo nuevo, contra lo viejo. Desde el “Índex” del Vaticano en 1559 hasta las redes sociales del siglo XXI. Es necesario, se preguntan los cínicos, ¿limitar la libertad para combatir el crimen organizado y las redes de pedófilos en la internet?
Esa es la razón por la que la censura será un gran golpe para la libertad de las minorías: comunidad LGBT, las mujeres y los artistas. Porque les quitarán uno de los pocos espacios donde podían comunicarse libremente según sus propios términos. Haciendo que la neutralidad de la red se vea comprometida, una vez más, del lado de los más débiles; haciendo que todo lo que hace bella a la idea de Internet libre se difumine al sólo dejar que se expresen dos tipos de personas: quienes siempre han tenido voz y los neo-nazis.
El sitio Cubadebate refleja el inicio este 12 de diciembre la primera experiencia nacional de comercio electrónico disponible desde el dominio .cu, la intranet.
Concluida las pruebas desde el verano pasado, se anuncia el “servicio de ventas a la población mediante el comercio electrónico en CUP que posibilitará la compra de algunos de sus productos a través de internet”. Días después que ETECSA finalmente habilitara el servicio de navegación móvil a través de datos.
Solo estará disponible en una tienda, Centro Comercial de 5ta y 42 en La Habana.
La especialista comercial del departamento de ventas de la Cadena de Tiendas CARIBE, Marta Mulet Fernández, informo que se extenderá a toda la Isla a partir de 2019.
La prestación está disponible en el sitio web https://5tay42.xetid.cu, a cualquier hora del día.
En dos intentos realizados el navegador te informa de problemas con los certificados de seguridad, y, aunque manualmente tratas de acceder, el sitio no parece estar disponible. (consulta realizada 12 diciembre 2018, 10:48 am).
La propia funcionaria comercial explica en Cubadebate.
“En su primera compra le aparecerá que la conexión no es segura, por ser una conexión HTTPS y no tener un certificado firmado por ninguna Autoridad de Certificación que tu navegador confíe, la gran mayoría de estas autoridades son norteamericanas y el bloqueo impide que sean emitidos a dominios .cu, pero la tienda está diseñada como un portal seguro”.
Y recomienda a los usuarios realizar manualmente su propio certificado de seguridad para proteger sus transiciones. Para ello deberá agregarlo en su navegador como un sitio de confianza, esclarece Marta Mulet Fernández.
Recomienda instalar un certificado digital generado por la “Autoridad Raíz de la Infraestructura de llave Pública de la República de Cuba”, se puede descargar descargarlo de este mismo sitio (aquí). De acuerdo a la funcionaria usted podrá acceder a esta tienda virtual y a otros servicios en la Web que también utilizan certificados digitales nacionales de forma “segura”.
Aunque no es están asi. Certificados de seguridad (SSL) gestionados por https://letsencrypt.org/ sí funcionan para dominios .cu. Entonces uno de los principales temas es la propia seguridad del sitio, esencial para el “comercio electrónico”. Tema que evidentemente está por resolver en las actuales condiciones de Cuba. Igual que la capacidad y la disponibilidad de la red, para gestionar el trafico eficiente y seguro de flujos monetarios.
Tres usuarios de Cubadebate, expresan:
XXX dijo:
Hola
es bueno que al final de tanto tiempo (más de 2 años) ya hayan acabado de lazar la tienda, pero hay que ser un poco más profesionales: Primero el dominio de la tienda tiene que ser .xetid de verdad no pudo ser 5tay42.TD.cu o 5tay42.TRD.cu o lo que sea, que pero que sea la marca de la cadena tiene que estar en dominio de los desarrolladores y los más probable es que este en sus servidores. No creo que ese domino sea intuitivo ni ayude al SEO de la empresa.
Segundo recomendar entrar desde un PC tal parece que no conocen la situación acceso a internet en su país, le están diciendo a los trabajadores que entren desde la PC del trabajo hacer las compras porque saben perfectamente que los métodos más masivos que tiene la población son las zonas WIFi y ahora la 3G las dos modalidades se prestan más para dispositivos móviles. Si por móviles no es amigable eso es un problema de ustedes que tienen que hacer un sitio responsive y adaptarse a sus consumidores y no que ellos lo hagan a ustedes.
Tercero no puedo entrar desde el exterior como es mi caso yo tengo mi cuenta de BM y con saldo para usarla perfectamente pero no puede ser. Le compraría las cosas para que mi familia pueda recogerla, pero no. Es más fácil bloquear el acceso al exterior por temor a lo desconocido no quieren salir de su zona de confort.
Cuarto 48 horas para recoger el pedido que falta de logística y de organización es esa que no puede ser el mismo día tiene que mandar a pedir los productos al almacén central a otra provincia esto es inaudito.
Tratamos hacer las cosas para decir que lo tenemos. Internet 3G carísimo para el cubano de a pie, pero lo tenemos, comercio electrónico de los años 90 con una logística pésima, pero tenemos comercio electrónico. Vamos a dejar lo miedos y hacer las cosas bien.
12 diciembre 2018 a las 8:47
xxx dijo:
Lo tienen sin certificado válido porque quieren, hay varios sitios en el dominio .cu con certificado válido; por ejemplo: todos los de la UCI. Letsencrypt está ahí y es gratis.
12 diciembre 2018 a las 8:55
Armando dijo:
No estoy de acuerdo lo que dice del certificado .cu si se puede sacar y en muchos encuentros y comentarios se han comentado en la web de http://www.sysadminsdecuba.com se puso un manual de cómo hacerlo para cualquier sitio .cu un certificado bien firmado con Let’s Encrypt
12 diciembre 2018 a las 9:15
Nunca usaría mi tarjeta magnética en un sitio que opere con un certificado no válido y tampoco recomendaría a alguien que lo hiciera.
Preocupa que los nuevos servicios como la propia cuenta Nauta en sus inicios, acostumbren a los usuarios a asumir las alertas de los navegadores como algo “normal”. Personalmente invitaría los administradores y gestores del sitio a que visiten las paginas:
Tampoco es muy normal que un servidor que debería atender cientos de solicitudes tenga evidentes problemas de gestión y capacidad técnica para asumir dicha demanda, es la oferta la que debe ajustarse a la demanda, así funciona el comercio electrónico internacionalmente, no al contrario. Amazon, por ejemplo, da sus mantenimientos y el usuario ni sabe cuándo los da, como interrumpir un servicio en hora de máxima demanda para actualizarlo. Esperemos que se ajusten a las mejores prácticas internacionales, que por cierto si son funcionales.
Otros requisitos son que los usuarios deben contar con:
Con una tarjeta magnética en CUP -de los bancos Metropolitano, BANDEC o BPA
Tarjeta de banca telefónica conocidas por todo como TELEBANCA.
Un acceso a la intranet desde una PC o un Móvil.
El sitio Cubadebate por ultimo brinda información comercial y de gestión de las Tiendas Caribe, teléfono 7202-12 -63 en el horario de oficina o escribir a las cuentas de correo 5ta42@trdcaribe.co.cu o soporte@xetid.cu
Los productos a comercializar son, “alimentos, bebidas y licores, útiles del hogar, productos de aseo personal y del hogar y se irán adicionando de forma gradual otros productos como los electrodomésticos, muebles y ferretería”.
Finalmente, ETECSA –tal y como había anunciado- habilitó el servicio de datos antes de finalizar el 2018. Todas las interrogantes iniciales han sido -en principio- desveladas. Solo en principio. Veamos.
ETECSA limitará el acceso solo a sus clientes que puedan suscribirse y acceder desde una red 3G. Aunque permitiría la navegación desde 2G. La red 3G cubre aproximadamente el 66% del territorio nacional por lo que el resto 44% solo podrán acceder a radio estaciones con cobertura 2G.
De acuerdo a reportes de usuarios muchas terminales, muy populares en el mercado cubano (LG, Blu, Samsung), a pesar de poseer 3G/ 900 MHz no pueden acceder en zonas con esta cobertura, solo a 2G. Ver derecha.
Las terminales que no posean 3G/ 900 MHz no podrán acceder al servicio de datos.
En una entrada anterior nos preguntábamos. ¿Qué precios podemos esperar para 1 GB como por ciento de los ingresos promedio mensuales? La respuesta: 10.00 CUC (250.00 CUP) por 1 GB. Tal y como explicábamos los precios son un costo oneroso para el nivel de ingresos y salarios de Cuba. 10.00 CU representa el 32.60% del salario medio promedio mensual del 2017. Muy lejos de los objetivos propuestos por AA4 para una internet más inclusiva. Cuba es el último país en la región en acceder a la red por datos.
Los precios en el subcontinente van desde 3.99 USD en Haití hasta 30.00 USD en Ecuador. Entonces el precio en la Isla es el mayor en la región por encima de 32.60% de los ingresos mensuales. El mejor resultado lo obtiene Argentina con un 0.78%, seguido por Republica Dominicana 1.49%, Brasil 1.70%, Jamaica 1.81% y Perú 1.85% para el 2017. Los peores Honduras con 9.97% y Nicaragua 9.07%.
Además, considerar que los paquetes ofertados por ETECSA, solo incluyen acceso a los servicios de datos y no a la voz o la mensajería como es practica internacional. Estos costos asociados (voz y SMS) encarecen aún más el servicio de telefonía móvil.
La ventaja de los datos, acceder desde cualquier lugar con cobertura, se ven limitada por los precios, muy superiores a otros servicios de ETECSA como: Nauta Hogar, Nauta Sala de Navegación y Zona WiFi. Además, las prestaciones de mayor velocidad no son muy significativas, los primeros días el servicio por datos tenia velocidades de 1 Mbps, pero se ralentizaron a medida que aumentaban los clientes suscritos y sus demandas de conectividad, como promedio 0.5 Mbps desde el día 10 hasta 11 de diciembre.
2
De acuerdo a una nota informativa publicada por ETECSA, las inconformidades de los clientes no solo se reflejan en los precios, sino en la gestión de los gastos de datos.
El control de gastos es poco transparente. Incluso las ofertas de ETECSA de navegar gratis por la intranet con 300 MB cuando adquieres un paquete, asumen gastos que los usuarios no pueden controlar.
Por ejemplo, cada vez que accedes a Chrome tienes un costo de 0.10 CUC. Aunque no realices búsqueda local o internacional alguna.
De acuerdo a una prueba, una experiencia de navegación de moderada/baja intensidad (acceso a la Red Twitter, Configurar el Gmail, consultar tres artículos en el diario New York Times, configurar Telegram, búsquedas en Google y consultas a dos sitios de dominios .cu) consumió 4.70 CUC desde el Plan Tarifa de Datos solo entre el 8 y 10 diciembre.
ETECSA/Cubacel te descuenta entre 0.15 y .30 CUC, aunque no puedas descargar o actualizar completamente Twitter o el Gmail.
Los usuarios no tienen control alguno sobre los gastos de datos, en segundo plano que evidentemente ETECSA/Cubacel te descuentan del saldo. Tal y como se puede observar en las siguientes gráficas.
El consumo del teléfono entre el 8 y el 10 de diciembre, de acuerdo al SO Androide, te informa que consumiste, 27.32 MB (2. 80 CUC), pero en realidad ETECSA te facturó por 4.70 CUC.
Por ejemplo, la navegación a través del Navegador consumió 22.48 MB, Twitter 10.22 MB, Chrome 1.94 MB. El sistema operativo 7.88 MB (0.80 CUC) y Servicios de Google 1.73 MB (.20 CUC), entre ambos 1.00 CUC.
Los costos asociados a la navegación móvil (datos) están aún muy por encima de los ya altos precios de las zonas WiFi o de las Salas de Navegación.
ETECSA a corto plazo deberá hacer más competitivos precios y control de gastos más ajustados a la navegación de sus clientes para que el servicio tenga un impacto real y apreciables en la población y sus clientes.
Después de una intensa campaña mediática promocionado el inminente servicio de datos móviles con acceso a internet para los usuarios móviles de ETECSA. Y lo eminente no se ha hecho realidad.
En entrevista, Tania Velázquez, vicepresidenta de Estrategia de Negocios y Tecnología de la compañía, confirmó a Juventud Rebelde que: “ya están creadas las condiciones técnicas necesarias para ofrecer este tipo de prestación con suficientes niveles de calidad y seguridad. La apertura de este nuevo servicio se iniciará en fecha cercana en todo el país y constituye uno de los principales objetivos de trabajo de Etecsa para este año (2018).»
Con posterioridad a la entrevista a la funcionaria Tania Velázquez, publicada el miércoles 06 junio 2018 | 11:53:32 am y actualizada el miércoles 06 junio 2018 | 04:09:08 pm, ETECSA efectuó tres pruebas durante agosto y septiembre para poner a punto el servicio para su posterior lanzamiento oficial.
Las pruebas demostraron que lo inminente no era tan evidente y según observadores nacionales e internacionales “no estaba creadas todas las condiciones”. Pues, al iniciarse diciembre del 2018 aún no hay conectividad a internet por datos por parte de ETECSA.
Ahora no se sabe con certeza la definición exacta de “fecha cercana”. Además los titulares al respecto han desaparecido del propio portal de ETECSA y de la prensa cubana. La última comunicación de la empresa ha sido un reportaje televisivo publicado en el Noticiero de la Televisión Nacional.
En una entrada al diario Juventud Rebelde, el periodista señala en referencia a las estadísticas y valoraciones publicadas por otro portal Cubadebate.
Lo vivido por este redactor no es la experiencia de todos. Sin embargo, la prueba deja experiencias reveladoras. Una encuesta publicada por Cubadebate este martes arrojó que más del 60 por ciento de quienes respondieron apreciaron el servicio «lento e inestable». Asimismo, los usuarios tuvieron afectaciones en los mensajes y las llamadas (68 por ciento), las peores horas para conectarse fueron las de la madrugada (62 por ciento), la mayoría consumió menos de 50 megabytes y los servicios más usados fueron los de mensajería instantánea (Messenger, WhatsApp), así como la red social Facebook. Ojalá estos datos sirvan a Etecsa para afinar la maquinaria de cara al lanzamiento del servicio.
La espera incluso ha opacado las discusiones en cuanto a las características técnicas y gerenciales del servicio, precios, volumen de descargas, etc. Sin embargo la espera se ha hecho “larga y estable”, a diferencia de las pruebas “lentas e inestables”, términos que parecen ser un eufemismo si los comparamos con el optimismo inicial.
Mientras tanto los usuarios de ETECSA esperan pacientemente porque antes del 31 de diciembre se rompa definitivamente el corojo, o que al menos ETECSA se pronuncie oficialmente.
A los lectores, para comprender las seis (6) graficas de la entrada anterior puede resultar útil dar un vistazo a las cifras de esta Tabla que resume los datos de los usuarios de Internet en Latinoamérica (diciembre 2018).
Es un resultado de prevalencias, de causa y efecto, aunque a veces las fronteras entre las consecuencias y las causas resultan poco nítidas.
No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos cantiles.
No seas loca, filtra tus vinos
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el dia de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.
Saludos. A mis lectores, en una reciente entrada sobre las estadísticas de usuarios en Cuba, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONEI) e información publicó las cifras más actualizadas sobre el uso de las redes en Cuba. Poco se ha cuantificado de los usos y perspectivas de esos casi cuatro millones de cubanos que están en línea. ¿Cómo, para qué y cuándo usan la Red? Espero contar con su ayuda. Detrás de las estadísticas están los individuos, y al final ellos son los que conforman la universalidad y la particularidad de la INTERNET.