“Vigilan y Castigan”.

  

En un reciente artículo de Cubadebate   -publicado originalmente en la revista de negocios norteamericana Bloomberg-  se nos intenta explicar o razonar una distinción entre las guerras cibernéticas que se nos avecina, entre esas opciones entre ofensivas y defensivas. El artículo termina con los dos siguientes párrafos que me parecen esenciales.

“La estrategia actual de construir mejores ciberarmas sin tener en cuenta la defensa sólo funciona si el Gobierno logra tener superioridad sobre todas las redes del planeta. Eso no es realista. La seguridad informática está basada en el conocimiento y ninguna entidad por sí sola puede monopolizar esa tecnología. La mejor alternativa es poner las herramientas de seguridad en la mayor cantidad posible de manos. La defensa es mucho más fácil si las personas ya saben cómo protegerse”.

El debate sobre el control, o la gobernanza del internet,  puede que ya sea un tema fuera de los titulares de la prensa occidental. Pero los intentos de los gobiernos de “tener superioridad” sobre todas las redes del planeta son bien realistas y actuales. Al menos por parte de los actores interesados a lo interior de esos gobiernos comisionados para ‘vigilar y castigar’, para utilizar los términos empleados por el filósofo y ensayista  francés Michel Foucault en su conocido texto.

Resulta que esas tecnologías    – y posibilidades que esas redes computacionales y de comunicaciones-   les han propiciado a los individuos del siglo XXI unas poderosas herramientas para (re)definirse como nuevos Ciber-Ciudadanos actuantes dentro de las dinámicas políticas e ideológicas de unas sociedades que aún conservan las estructuras políticas esquemáticas y binarias diseñadas en los siglos XVII y XVII.

Nos explica Foucault:

“La teoría política de los siglos XVII y XVIII parece obedecer a menudo, en efecto, a este esquema. Pero no hay que olvidar que ha existido en la misma época una técnica para constituir efectivamente a los individuos como elementos correlativos de un poder y de un saber. El individuo es sin duda el átomo ficticio de una representación “ideológica de la sociedad; pero es también una realidad fabricada por esa tecnología específica de poder que se llama la “disciplina”. Hay que cesar de describir siempre los efectos de poder en términos negativos: “excluye”, “reprime”, “rechaza”, “censura”, “abstrae”, “disimula”, “oculta”. De hecho, el poder produce; produce realidad; produce ámbitos de objetos y rituales de verdad. El individuo y el conocimiento que de él se puede obtener corresponden a esta producción. Pero atribuir tal poder a los ardides con frecuencia minúsculos de la disciplina, ¿no es concederles mucho? ¿De dónde pueden obtener tan amplios efectos?”

Para nuestras sociedades contemporáneas cada vez más integradas en redes globales de comunicaciones   -pero también de comercio, de apropiación de simbologías y de paradigmas culturales-  y, cada vez más enfocadas, no solo en la aprapiación de ese conocimiento,  sino en el manejo de esas complejas estructuras para su apropiación y difunción por parte de esos individuos transformados ya en “ciudadanos en red”;  y libres o sin la inmediata mediación de esas estructuras políticas nacidas y consolidadas por la primera revolución industrial.

El péndulo entre el marco de esas estructuras políticas-ideológicas-económicas  y los  individuos como actores de ámbitos de verdad y reguladores del poder parece oscilar ahora por primera ves desde el Renacimiento a favor de estos últimos.

Ahora esos individuos convertidos en ciberciudadanos globales y con sus relaciones sociales a escala global (re)producen esa disciplina del poder nacional y su máxima representación el Estado a escala personal para rechazar todo lo excluyente, lo que se oculta o se intenta disimular.

Resulta que esos artificios señalados por Foucault como la “frecuencia minúsculas de la disciplina” están fluctuando entre la ‘ofensiva’ y la ‘defensiva’ y no solo a lo que se refiere a la propia gobernanza del internet. Esa propia red que permite la mejor de todas las alternativas potenciales o deseables “poner las herramientas de seguridad en la mayor cantidad posible de manos”.

Por lo tanto la propia red no solo reproduce esas herramientas, las pone a disposición de los individuos. Ese conocimiento -y esas herramientas-  están disponibles no solo para protegerse sino para tomar la iniciativa en medio de esa guerra ofensiva y/o defensiva anunciada en el artículo de  Bloomberg.

Comenta el articulista, “en las últimas semanas, WikiLeaks ha dado a publicidad una serie de herramientas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) diseñadas para interceptar teléfonos, computadoras y otros dispositivos, un beneficio inesperado para los piratas informáticos y un dolor de cabeza para los fabricantes de estos dispositivos”. Me atrevo a escribir no solo para la CIA, los fabricantes de los dispositivos o los hackers, las filtraciones de WikiLeaks proporcionan el mayor beneficio para esos, los ciberciudadanos que por primera vez tienen el conocimiento de esas herramientas y los métodos utilizados por quienes los “vigilan y castigan”.

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8 respuestas a “Vigilan y Castigan”.

  1. Rankor dijo:

    Por suerte podemos evadir “en parte” esta vigilancia ciudadana que ataca/viola nuestros derechos como seres humanos, Opsec101 y herramientas open-source son la muestra de defensa tanto para cyberciudadanos como activistas, etc, etc. Por lo demás solo queda aprender a utilizarlas 😉

  2. huxley dijo:

    Rankor, gracias por tu post, no solo Opsec101, podemos utilizar otros n+1, me sumo a TOR, las disponibles VPN, PGP, etc…gracias.

  3. Rafael Castro dijo:

    Todos los países vigilan a sus ciudadanos. Me gustaría saber si el autor haría un articulo similar sobre la vigilancia que el Estado cubano ejerce sobre sus ciudadanos.

    Muchas gracias.

  4. huxley dijo:

    Si, es posible hacerlo. Pero entonces corres el riego de que te suspendan el blog, y me vea imposibilitado de llevar informacion y noticias, conocimiento y debate, que me interesa compartir en esta plataforma que en su mayor parte se dedica a la boberia del regueton o los dibujos animados magas.

    De hecho casi el 100 por 100 de la navegaci’on cubana se hace a trav’es de ‘proxys’ y no hay que ser un especialista en la materia, para conocer que desde un ‘servidor proxy’ la vigilancia y el control del flujo de la red es brutal.

    Es un mal de la internet, y no solo de Cuba. Aqui te pueden censurar el bello pubico de una mujer, igual que lo hacen en Facebook o Instagram, por solo hablar de sexualidad, sin mencionar la politica, la religion, los ‘ismos’ y las ‘ismas’.

    • Rafael Castro dijo:

      Gracias por reconocer los problemas de censura. Te entiendo. Solo quisiera, — mi opinión por supuesto — de que antes de criticar al vecino …. mirar si el problema es también nacional y así evitar la doble o triple moral.

      Saludos.

      • huxley dijo:

        El artículo -si lo lees con detenimiento- no es sobre el doblez o la triplicidad…moral o ética. La idea central del artículo se esboza en el siguiente párrafo… (No me gusta escribir con sesgos, o que se me lea desde los sesgos).

        Resulta que esas tecnologías – y posibilidades que esas redes computacionales y de comunicaciones- les han propiciado a los individuos del siglo XXI unas poderosas herramientas para (re)definirse como nuevos Ciber-Ciudadanos actuantes dentro de las dinámicas políticas e ideológicas de unas sociedades que aún conservan las estructuras políticas esquemáticas y binarias diseñadas en los siglos XVII y XVII.

        O, en la oración “para nuestras sociedades contemporáneas”. No se excluye a ninguna sociedad humana, no es de vecinos o sobre nosotros, es de las sociedades en su conjunto para el siglo XXI. El tema se proyecta en la idea que la ‘vigilancia y el castigo’, siguiendo las ideas de Foucault en su libro homónimo, son un camino en dos sentidos. La respuesta mía a esas interrogantes – a ese camino de dos sentidos de Foucault- en un mundo digitalizado se explican en el siguiente párrafo.

        El péndulo entre el marco de esas estructuras políticas-ideológicas-económicas y los individuos como actores de ámbitos de verdad y reguladores del poder parece oscilar ahora por primera vez desde el Renacimiento a favor de estos últimos.

        Igual en la esperanza que…

        Me atrevo a escribir no solo para la CIA, los fabricantes de los dispositivos o los hackers, las filtraciones de WikiLeaks proporcionan el mayor beneficio para esos, los ciberciudadanos que por primera vez tienen el conocimiento de esas herramientas y los métodos utilizados por quienes los “vigilan y castigan”.

      • dcruz dijo:

        @Rafael Castro: ya llegaste por acá igual a malinterpretar las cosas compadre?

        • huxley dijo:

          Las lecturas se hacen para eso, para interpretar o mal-interpretar, a veces escribo raro -lo reconozco- pero por el primer comentario de Rankor intui que el mensaje estaba claro y alto.

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